domingo, 9 de octubre de 2016

Casualidad vs Causalidad


Iniciaré esta historia con una frase que muchos dicen: < Lo que tiene que ser, será. No se puede luchar con el destino >

Ahora bien, ¿Qué creen las personas cuando dicen eso?. 

En la vida nos suelen ocurrir cosas que nos sorprenden, que llegan o pasan de forma inesperada y que de alguna u otra manera nos cambian el pensamiento, pues nos hacen reflexionar. Eso que nos ocurre, que nos sucede puede tener una causa o sencillamente por casualidad, por cosas de la vida y con ayuda del destino.

Podemos creer que el destino esta por encima de nosotros, pero también se puede creer que de igual forma nuestra voluntad esta por encima del destino. Según William Shakespeare, en la vida el destino es quien baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos. 

A pesar de creer en el destino, no se debe dejar que las cosas ocurran al azar o por una determinación del tiempo, nosotros como seres humanos tenemos esa libertad de plantearnos metas, crear sueños, tener aspiraciones y eliminar los limites para así lograr con éxito nuestros objetivos de vida. Hay que recordar que el que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino. 

Si bien es cierto de que existen las casualidades, a veces por distintas circunstancias se nos hace imposible evitar algo, en ese momento no participa ni la voluntad, ni la intención. Pero ahora,¿Y las causalidades? 

En la  mayor parte de los casos nos suceden las cosas por una causa, que puede ser buena o mala. Todo a raíz de lo que hayamos hecho anteriormente, venga por una decisión, por esfuerzos, estudios, intenciones o por el resultado del trabajo. Es por ello que debemos estar centrados, a la perspectiva de todo, de oportunidades y posibilidades, pues la vida se encarga de mostrarnos las cosas y ya luego somos nosotros si logramos verlas por decisión. Como quien dice el destino es un papel en blanco donde uno escribe su propia historia, hay que vivir el momento para entenderlo y encontrar el verdadero camino.

Cuando alguien de verdad necesita algo lo encuentra, no siempre es la casualidad quien se lo procura, sino el mismo, su propio deseo y necesidad que lo conducen a ello. ¿En realidad somos los que queremos?

Les comento que mi niñez un maestro la marco, y por cosas del tiempo había olvidado el recuerdo . Hace ya un par de años vino a mi y aun sigue intacto en mi mente y corazón. Cuando pequeño, estando en clases a todos en el salón nos dio detalle, una moneda, por ser tan pequeños no entendíamos el por qué, pero como todo niño la emoción de un regalo es lo máximo. Nos dijo que si en algún momento de la vida dudábamos en hacer algo que traería consigo el bienestar, tomáramos la moneda, la lanzáramos y si salia cara no temiéramos en hacerlo pues el destino cambiaría y todo estaría a nuestro favor. 

Particularmente nunca  detalle la moneda, al llegar a casa la perdí y no supe mas de ella. Hasta ya hace un par de años que buscando entre cajas viejas encuentro mis cosas del colegio, mis cuadernos, mis boletas, mis dibujos y claro, la moneda. Al tomarla inmediatamente regreso el momento a mi cabeza, esos días de niño, de diversión y no dude en lanzarla. Salió cara, la detalle con más cuidado y me encontré con la sorpresa de que la moneda tenia cara en ambos lados. 

Nadie cambia el destino eso es cierto, pero tampoco hay que colocar barreras al hacer las cosas. No depender solamente de las casualidad de la vida, sino unir nuestra mente con la realidad, no dejes tu vida al destino, créala, vívela, has que suceda lo que tu quieres. Lucha por el éxito, el destino es la excusa de los que no son capaces de hacerlo. Si te equivocas o fracasas, continua. No se equivoca el que ensayando el primer vuelo cae al suelo, sino aquel que por temor a caerse renuncia a volar.

Cada causa tiene su efecto, cada cosa sucede según una ley, la casualidad no es mas que una ley no conocida y existen muchos planos de causalidades, pero absolutamente eres tu quien decide si continuar y escaparse de la ley para vivir tu verdadero destino.

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